Numerosos estudios han demostrado que el mejor momento para la adquisición de los idiomas es entre los 0 y los 4 años. A estas edades, los niños tienen una gran capacidad, asimilan la lengua de una manera intuitiva y sin esfuerzo, por ello el aprendizaje es más eficaz. Cuanta más rica es la gama de frecuencias de sonidos que se le proporciona al niño en ese periodo de tiempo, más se estimulan las conexiones cerebrales que favorecen el aprendizaje de idiomas. Si desde el nacimiento se les habla en distintos idiomas, los peques conseguirán un dominio completo de los mismos. Es fundamental, por lo tanto, aprovechar las primeras edades para explotar la capacidad que nos brinda el cerebro de aprender varias lenguas.
Niños con más habilidades.
Como resultado, estos niños son más creativos, se muestran más atentos, más ágiles, tiene más facilidad a la hora de perfeccionar su habilidad lectora y desarrollan más la memoria y las habilidades para la resolución de problemas.
No importa que los padres hablen dos lenguas diferentes siempre y cuando el niño sea capaz de asociar a la persona con el idioma.
Cuando el bilingüismo no viene de casa, es decir, viene a través del centro de enseñanza, los peques no van a tener mayores problemas para comprenderlo. No importa qué lengua sea y, a pesar de que es diferente a la materna, bastarán con unos días para que la asimilen con total naturalidad. Eso sí, siempre tendrá un idioma que dominará a la perfección y con el que se sentirá más cómodo aunque los otros contribuirán mucho en su desarrollo posterior, llegando a entender, desde pequeño, más de un idioma.
No es recomendable obligar a un niño a que hable o demuestre lo que sabe en otro idioma. Lo importante, sobre todo al principio, es dejar que el niño se familiarice con la leengua ya que sin no, podría aparecer e rechazo. lo bueno es darle la opción, que tenga la oprtunidad de iniciarse y no forzarle.
Mediante la utilización de distintos juguetes, canciones o cuentos podemos facilitar el aprendizaje de los idiomas de una forma amena y entretenida, siendo éste uno de los mejores recursos para los peques, que además disfrutarán de ello con vosotros, los padres,
Fuente: www.todopapas.com
sábado, 14 de septiembre de 2013
martes, 4 de diciembre de 2012
ENTRE LOS REGALOS DE NAVIDAD. UN LIBRO
Llegan unas fechas en las que todos nos calentamos la cabeza con los regalos navideños y de Reyes, y es que queremos acertar, y sobre todo, queremos que los niños se diviertan, pero siempre tenemos la duda de si lo que hemos comprado será adecuado a la edad de nuestros hijos.
Ante todo, debemos dejarnos aconsejar por los expertos si tenemos muchas dudas, pues los niños "se piden" todo lo que ven en la tele, en los catálogos de publicidad de las grandes superficies,... y, lógicamente desconocen hasta que punto ese juguete puede ser realmente divertido o educativo.
En algunas tiendas como Imaginarium, las dependientas te asesoran bastante bien. También lo juguetes llevan en una zona de su embalaje la edad adecuada, esto nos puede servir de pista.
Desde la Escuela, no nos cansamos de aconsejar a los padres que, además de los juguetes, no se olviden de regalar a los niños algún libro o cuento adecuado a la edad del niño.
Si tenemos que aconsejaros alguno, y sobre todo pensando en nuestros alumnos: hasta los 3 años, hay algunos cuentos que les chiflan a los niños, sobre todo si los cuentos son interactivos, es decir, si pueden abrir y cerrar ventanitas, puertas, llevan muñecos con los que jugar en el cuento, hacen sonidos, se despliegan...etc.
De este tipo tenemos...
EL POLLO PEPE. Editorial SM. Este les encanta pues al pasar cada página se despliega una parte del cuento.
PAPA NOEL. Ed. Usborne. Es muy divertido pues incluye un pequeño Papá Noel con el que recorrer las escenas del cuento.
LOS TRES CERDITOS. Ed.Macmillan. Es el cuento clásico pero con un teatrillo, con decorados y personajes para escenificar el cuento, lo cual ayudará a los niños a desarrollar su lenguaje y su imaginación.
¿DONDE ESTÁ?. Eva M.Ares. "La Granja". Es con solapas y muchas sorpresas, y perfecto para desarrollar la memoria y la imaginación.
Estos son solo algunos ejemplos de los muchos que podéis encontrar en el mercado.
Ya sabéis papis... en la carta de los Reyes Magos, que no falte un libro siempre, nos aseguraremos así de que a nuestros niños les guste la lectura, y en el futuro sean buenos estudiantes sin faltas de ortografía.
Ante todo, debemos dejarnos aconsejar por los expertos si tenemos muchas dudas, pues los niños "se piden" todo lo que ven en la tele, en los catálogos de publicidad de las grandes superficies,... y, lógicamente desconocen hasta que punto ese juguete puede ser realmente divertido o educativo.
En algunas tiendas como Imaginarium, las dependientas te asesoran bastante bien. También lo juguetes llevan en una zona de su embalaje la edad adecuada, esto nos puede servir de pista.
Desde la Escuela, no nos cansamos de aconsejar a los padres que, además de los juguetes, no se olviden de regalar a los niños algún libro o cuento adecuado a la edad del niño.
Si tenemos que aconsejaros alguno, y sobre todo pensando en nuestros alumnos: hasta los 3 años, hay algunos cuentos que les chiflan a los niños, sobre todo si los cuentos son interactivos, es decir, si pueden abrir y cerrar ventanitas, puertas, llevan muñecos con los que jugar en el cuento, hacen sonidos, se despliegan...etc.
De este tipo tenemos...
EL POLLO PEPE. Editorial SM. Este les encanta pues al pasar cada página se despliega una parte del cuento.
PAPA NOEL. Ed. Usborne. Es muy divertido pues incluye un pequeño Papá Noel con el que recorrer las escenas del cuento.
LOS TRES CERDITOS. Ed.Macmillan. Es el cuento clásico pero con un teatrillo, con decorados y personajes para escenificar el cuento, lo cual ayudará a los niños a desarrollar su lenguaje y su imaginación.
¿DONDE ESTÁ?. Eva M.Ares. "La Granja". Es con solapas y muchas sorpresas, y perfecto para desarrollar la memoria y la imaginación.
Estos son solo algunos ejemplos de los muchos que podéis encontrar en el mercado.
Ya sabéis papis... en la carta de los Reyes Magos, que no falte un libro siempre, nos aseguraremos así de que a nuestros niños les guste la lectura, y en el futuro sean buenos estudiantes sin faltas de ortografía.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
LA VUELTA A LAS RUTINAS
Poco a poco.
- Aunque las rutinas no son nuevas, no podemos volver al orden establecido de un día para otro.
- Para sentirse sanos, equilibrados y felices, los niños tienen que estar en consonancia con sus ritmos biológicos.
- A finales del verano las horas de dormir, de comer o el tiempo que pasamos juntos ha variado con respecto al del invierno.
- Necesitamos crear un periodo de adaptación. Hay que ir poco a poco encauzando los ritmos de nuestro hijo hacia un horario que podamos compartir con él, y que podamos aplicar todos los días durante los meses fríos.
¿Cuándo y cómo hacerlo?
Necesitaremos al menos un par de semanas. La vuelta a las rutinas tiene sus propias claves:- Anticiparle los cambios: con dos años es pequeño, pero le interesa todo lo que atañe a su vida. Le podemos decir que nos vamos a acostar antes, a levantar más temprano, o que vamos a empezar a ir al cole. Es importante hacerle partícipe del cambio.
- Introducir los cambios de uno en uno o de dos en dos, ya que las rutinas no son totalmente nuevas. Como son un "recuerdo", no tardará tanto en integrarlas, pero aún así es importante respetar el tiempo de adaptación a cada cambio. Puede tardar desde un día hasta una semana.
- Hacer los cambios de forma progresiva: si en verano se levantaba a las 10 h. no podemos despertarlo a las 7 h. de un día para otro. Deberíamos tomarnos nuestro tiempo: levantarle unos días a las 9 h., otros a las 8 h... para finalmente llegar al objetivo.
¿Por dónde empezar?
La hora de levantarse, la de acostarse, las comidas... ¿Qué orden tenemos que seguir para recuperar las rutinas y horarios habituales?1. La hora de irse a la cama. Es lo primero que deberíamos cambiar. Para volver a acostarse antes, organizaremos una cansada tarde de actividades, la puerta de entrada a un sueño feliz. Si le acostamos más temprano, también podremos levantarle antes.
2. La hora de levantarse. Es la consecuencia de la hora a la que acostemos al pequeño. Es importante que sus horas de sueño sean de calidad y que el sueño dure más o menos lo mismo. Nunca menos.
3. La hora de la comida. Horarios y tiempo de comida, lugar, forma de hacerlo, menú... todo ha podido cambiar durante el verano. La hora de la comida es mejor integrarla directamente, sin transiciones.
4. La hora de entrar a la guardería. Si el pequeño va a la guardería, es mejor llevarle una semana antes e ir dejándole más horas conforme avanza la semana. Si esta adaptación la podemos realizar en dos semanas será una transición aún más tranquila para el niño.
Recuperar los rituales de la comida y el sueño
Nos encontramos con dos hábitos que es importante apuntalar bien: la comida y el sueño. Lo más probable es que durante el verano hayan cambiado, y no solo de horario... También de ritual. Hay que establecer los nuevos rituales, que se parecerán mucho a los que quedaron abandonados al principio del verano. Asentar los hábitos de comida y de sueño será nuestro principal apoyo para volver a la dinámica de los días de trabajo:- Para recuperar la rutina de la comida es importante establecer un ritual bien claro. Por ejemplo: el anuncio de la comida (¡a comer!), lavarse las manos, sentarse en su silla y ponerse su babero, sentarse todos a la vez, no permitir levantarse de la mesa y comer tranquilamente pero sin pausa. Relajados, pasándolo bien... pero respetando nuestras propias reglas.
- Quizá los hábitos también han cambiado a la hora de dormir, aunque es menos probable. Dormir también requiere su ritual: ¿baño, pijama, cena, cuento, cama? ¿Con su osito esperándonos en la almohada y el cuento elegido entre ambos? ¿Con música relajante mientras leemos el cuento? Nosotros diseñamos lo que mejor le va a nuestro hijo, pero es importante que todos los días repitamos los mismos pasos, a la misma hora.
Asesora: Mari Carmen Moreno Hernández, profesora de Educación Infantil.
Publicado en Revista Ser Padres.
domingo, 13 de mayo de 2012
El lenguaje a los 2 años
A partir de los 12 meses, los bebés comienzan a pronunciar sus primeras palabras y, desde ese momento, su evolución es tan rápida que a los 3 años ya forman frases completas y pueden comunicar cualquier emoción, deseo, problema....
Hacia los 2 años, los niños tienen un vocabulario bastanta amplio, que van mejorando día a día con las palabras que oyen a su alrededor. Se pasan el día escuchando y reproduciendo lo que oyen, por eso debes tener cuidado delante de él con tus palabras, evitando las que son malsonantes y que no quieres que luego repita.
A partir de los 2 años, empieza a desarrollar el pensamiento simbólico, lo que le permite comprender el concepto abstracto de algunas ideas sencillas.
Comienza a hacer frases de varias palabras e incorpora los pronombres, aunque aún no tiene muy clara su identidad respecto a los demás y habla de sí mismo en tercera persona. También emplea adjetivos y determinantes, forma frases con sujeto y predicado y empieza a conjugar los verbos.
Cuando se acerca a los 3 años su avance es vertiginoso. No para de hablar, de preguntar, de cuestionar todo. Su vocabulario ha aumentado hasta las 1.000 palabras y sus frases son más largas y correctas.
Ya es capaz de memorizar y reproducir canciones, cuentos, poemas,...
PARA FOMENTAR EL DESARROLLO DEL LENGUAJE, DEBES:
- Hablarle siempre, desde bebé, contarle lo que haces y preguntarle lo que ha hecho él durante el día.
- Leerle cuentos.
- Dejarle tiempo para expresar sus ideas, no le metas prisa, ni acabes tú sus frases.
- Alabarle cuando use una palabra nueva correctamente.
- Corregirle sin que se dé cuenta, es decir, repitiendo después de él la palabra que ha dicho mal de forma adecuada.
- Si estás leyendo esto, pero tu hijo aún no tiene 2 años, sino que es menor, no le hables en su "lenguaje", los adultos debemos hablarle a los niños, da igual si tienen 4 meses o 2 años, de forma correcta, no debemos hablarles usando sus palabras: "pipa", "tete", "pape"...., pues de esta forma lo único que conseguimos es ralentizar el aprendizaje del lenguaje.
jueves, 12 de enero de 2012
ESTIMULACION MUSICAL
La música es siempre una experiencia agradable y por eso la relacionamos con algo lúdico y divertido. La música ejerce una gran influencia en los niños, y cuanto más pequeños sean éstos, mejor, pues aumenta la capacidad de concentración, desarrolla la sensibilidad y la memoria, ayuda a expresar sentimientos, a desarrollar el habla y estimula la expresión corporal.
Se ha demostrado que existe una estrecha relación entre la música y la facilidad para aprender matemáticas y otros idiomas, favorece la actividad cerebral completa, fomenta las habilidades de escritura y lectura, entre otras muchas cosas.
La música activa el funcionamiento multisensorial de nuestro cerebro y en el inicio de su desarrollo esto es clave.
En los niños, las neuronas están aún por conectar, los circuitos no están contaminados y son vulnerables y sensibles al aprendizaje. A través de la música es posible desarrollar su inteligencia, despertar su sensibilidad y acrecentar sus vínculos afectivos.
Son muchos los pedagogos musicales que han puesto de relieve el valor de la música impartida desde los primeros momentos de la vida como apoyo sensorial para el posterior aprendizaje.
Se ha demostrado que existe una estrecha relación entre la música y la facilidad para aprender matemáticas y otros idiomas, favorece la actividad cerebral completa, fomenta las habilidades de escritura y lectura, entre otras muchas cosas.
La música activa el funcionamiento multisensorial de nuestro cerebro y en el inicio de su desarrollo esto es clave.
En los niños, las neuronas están aún por conectar, los circuitos no están contaminados y son vulnerables y sensibles al aprendizaje. A través de la música es posible desarrollar su inteligencia, despertar su sensibilidad y acrecentar sus vínculos afectivos.
Son muchos los pedagogos musicales que han puesto de relieve el valor de la música impartida desde los primeros momentos de la vida como apoyo sensorial para el posterior aprendizaje.
viernes, 23 de diciembre de 2011
martes, 20 de diciembre de 2011
EL JUGUETE IDEAL
La compra de un juguete en Navidad es un quebradero de cabeza para los padres que dudan sobre la idoneidad y utilidad de los juguetes que se "piden" los pequeños de la casa en la carta a los Reyes Magos.
A la hora de elegir los juguetes, debemos tener en cuenta varias cosas:
También es importante no olvidarse de los juguetes que facilitan el aprendizaje simbólico. Se trata de juguetes que ayudan a los niños a entender y dominar la situación que les rodea, como muñecos, animales, títeres, cocinitas, disfraces,... en definitiva, todos aquellos objetos de imitación de la vida de los mayores. Con estos juguetes les ayudaremos a ganar confianza en sí mismo y a expresar sus sentimientos, lo que asegura un sano equilibrio emocional.
Una apuesta importante y recomendable son los juegos de construcción. Con ellos ayudamos al niño a utilizar su ingenio, su capacidad de rezonamiento lógico y espacial y su curiosidad, que es base de cualquier aprendizaje.
Pero lo más importante es que sepamos que, por el hecho de regalarle un juguete a nuestro niño, no significa que ya sabe jugar con él, somos nosotros, sus padres y educadores, los que tenemos que sentarnos con ellos y enseñarles a jugar. Es nuestra compañía, nuestra manera de presentárselo y de compartir el juego será lo que hará que ese juguete sea o no el preferido del niño.
Y... no olvidéis añadir a la lista de juguetes UN LIBRO. Será la mejor manera de hacer que nuestro hijo se aficione a la lectura, y nos ayudará a compartir momentos muy especiales con él.
A la hora de elegir los juguetes, debemos tener en cuenta varias cosas:
- que se adapte a la edad del niño
- que se adecue al nivel de evolución de cada niño en particular.
- que sea divertido.
- que sea seguro.
Una de las principales aptitudes que fomentan algunos juguetes es la psicomotricidad. Por ello, un buen regalo que encantará a los más pequeños será los juegos sencillos de manipulación, los que les permiten ensayar sus habilidades manuales, la precisión, la coordinación de movimientos,...También es importante no olvidarse de los juguetes que facilitan el aprendizaje simbólico. Se trata de juguetes que ayudan a los niños a entender y dominar la situación que les rodea, como muñecos, animales, títeres, cocinitas, disfraces,... en definitiva, todos aquellos objetos de imitación de la vida de los mayores. Con estos juguetes les ayudaremos a ganar confianza en sí mismo y a expresar sus sentimientos, lo que asegura un sano equilibrio emocional.
Una apuesta importante y recomendable son los juegos de construcción. Con ellos ayudamos al niño a utilizar su ingenio, su capacidad de rezonamiento lógico y espacial y su curiosidad, que es base de cualquier aprendizaje.
Pero lo más importante es que sepamos que, por el hecho de regalarle un juguete a nuestro niño, no significa que ya sabe jugar con él, somos nosotros, sus padres y educadores, los que tenemos que sentarnos con ellos y enseñarles a jugar. Es nuestra compañía, nuestra manera de presentárselo y de compartir el juego será lo que hará que ese juguete sea o no el preferido del niño.
Y... no olvidéis añadir a la lista de juguetes UN LIBRO. Será la mejor manera de hacer que nuestro hijo se aficione a la lectura, y nos ayudará a compartir momentos muy especiales con él.
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