martes, 20 de diciembre de 2011

EL JUGUETE IDEAL

La compra de un juguete en Navidad es un quebradero de cabeza para los padres que dudan sobre la idoneidad y utilidad de los juguetes que se "piden" los pequeños de la casa en la carta a los Reyes Magos.
A la hora de elegir los juguetes, debemos tener en cuenta varias cosas:
- que se adapte a la edad del niño
- que se adecue al nivel de evolución de cada niño en particular.
- que sea divertido.
- que sea seguro.
Una de las principales aptitudes que fomentan algunos juguetes es la psicomotricidad. Por ello, un buen regalo que encantará a los más pequeños será los juegos sencillos de manipulación, los que les permiten ensayar sus habilidades manuales, la precisión, la coordinación de movimientos,...
También es importante no olvidarse de los juguetes que facilitan el aprendizaje simbólico. Se trata de juguetes que ayudan a los niños a entender y dominar la situación que les rodea, como muñecos, animales, títeres, cocinitas, disfraces,... en definitiva, todos aquellos objetos de imitación de la vida de los mayores. Con estos juguetes les ayudaremos a ganar confianza en sí mismo y a expresar sus sentimientos, lo que asegura un sano equilibrio emocional.
Una apuesta importante y recomendable son los juegos de construcción. Con ellos ayudamos al niño a utilizar su ingenio, su capacidad de rezonamiento lógico y espacial y su curiosidad, que es base de cualquier aprendizaje.
Pero lo más importante es que sepamos que, por el hecho de regalarle un juguete a nuestro niño, no significa que ya sabe jugar con él, somos nosotros, sus padres y educadores, los que tenemos que sentarnos con ellos y enseñarles a jugar. Es nuestra compañía, nuestra manera de presentárselo y de compartir el juego será lo  que hará que ese juguete sea o no el preferido del niño.
Y... no olvidéis añadir a la lista de juguetes UN LIBRO. Será la mejor manera de hacer que nuestro hijo se aficione a la lectura, y nos ayudará a compartir momentos muy especiales con él.

martes, 20 de septiembre de 2011

JUEGOS PARA EL BEBÉ

Juegos de equilibrio para el bebé

El bebé tiene que aprender a mantener el equilibrio, lo que ocurrirá progresivamente a lo largo del primer año. Puedes ayudarle con unos cuantos juegos:

¡Estoy aquí!

Te pones a su nivel para que te vea bien la cara, y llama su atención hablándole, cantándole o haciendo muecas divertidas. Esto le obligará a erguir su cabecita y mirarte, lo que le ayudará a desarrollar la movilidad y la fuerza de la cabeza.

¡Oh, mira!

Coloca unos juguetes pequeños sobre la manta de juegos y siéntate en ella con el bebé. Para ayudarle a permanecer sentado, colócale sobre tus rodillas y sujétale suavemente por las axilas. Después, muéstrale los objetos uno a uno y déjale que los manipule con sus manitas. Con este juego el pequeño empezará a controlar su postura. Las primeras veces no debes hacer este ejercicio durante más de unos minutos ya que el niño podría cansarse.

¡Arre, borriquito!

Todo un clásico. Para este juego, es necesario que el pequeño pueda mantenerse sentado. Colócate en una silla y sienta al bebé mirando hacia ti con sus piernecitas abiertas colgando cada una a un lado de tu pierna. Sujétale con mucho cuidado por debajo de sus brazos y mueve la pierna hacia arriba y abajo haciendo botar suavemente al pequeño al son de una canción. Ve subiendo lentamente el ritmo de los botes y de la canción. Con este juego incrementas su control motor y su sentido del equilibrio.

FUENTE: Revista Ser Padres

sábado, 17 de septiembre de 2011

COMER EN LA ESCUELA, ¿SI O NO?

¿Es mejor que coman en casa o en la escuela?
La comida es un momento fundamental en los hogares con niños pequeños; todos los padres (como no puede ser de otro modo) desean que sus hijos se alimenten bien, que adquieran buenos hábitos, que coman de todo y que lo hagan sin mancharse mucho y en un tiempo prudencial.

En muchas casas esto es solo una utopía y la realidad se acerca más a carreras con el plato en la mano detrás del peque por todos los rincones de la casa, cambiar el menú veinte veces sobre la marcha para que, por lo menos, pruebe algo, o hacer mil payasadas y números circenses para que el pequeño se preste a abrir su linda boquita.

En la escuela infantil todo esto es muy diferente: como son y se sienten parte de un grupo, se integran en él y en sus normas. Y dentro de las normas del comedor no entra ninguno de los comportamientos anteriormente señalados. De hecho, la mayoría de los malos comedores, los que se ponen en huelga de brazos caídos nada más ver la cuchara y los que hacen bola hasta con una miga de pan, se convierten en unos estupendos comensales.
¿Qué aprenden cuando comen en la guardería?
  • Se les enseña a manejarse con el nivel de autonomía propio de su edad: a comer solos, utilizar correctamente los cubiertos, limpiarse con la servilleta, etc.
  • Vigilan que su nutrición sea equilibrada, variada y que se corresponda con las necesidades de cada edad.
  • Intentan que vayan adquiriendo hábitos saludables: postura correcta al sentarse a la mesa, buena masticación, higiene de las manos antes y después de comer, etc.
El comedor escolar entre el primer y el segundo año
  • En torno al año (una vez que tienen el suficiente control psicomotor para permanecer sentados) el educador ya sienta a los niños en la mesa. Para poder atender a todos a la vez, las mesas suelen ser en forma de «u» o de herradura; así el educador se sienta en la parte de dentro y tiene acceso a todos.
  • A esta edad ya comienzan a tomar platos diferentes y a masticar, con lo que se alternan alimentos pasados y enteros. Para animarles a que mastiquen, antes del puré se les suele poner un plato con trocitos de cosas blandas: patatas, croquetas, etc.



Fuente: Revista Digital Ser Padres,

martes, 11 de enero de 2011

EMPIEZA A HABLAR: Trucos para facilitar este aprendizaje


La evolución del lenguaje de los niños es un proceso muy importante en el que los padres podemos participar. Te proponemos algunos trucos para facilitar y estimular el aprendizaje de tu hijo. a un balbuceo que coincide con su primera gran sonrisa. Entre los seis y ocho meses el niño imita lo que oye y reproduce monosílabos, pero todavía no dice palabras. Con un año, los niños comienzan a decir sus primeras palabras.

Cada niño progresa de forma diferente y nosotros tenemos que ayudarles en su aprendizaje.

TRUCOS PARA ESTIMULAR AL NIÑO A APRENDER A HABLAR.

  • Háblale despacio y de modo expresivo, mirándole con cariño a la cara. Con las diferentes inflexiones de la voz le transmitimos información sobre el mundo y nuestros sentimientos hacia él.
  • Utiliza una palabra familiar en diferentes oraciones. Es una buena técnica para ayudarle a asociar objetos con sus nombres.
  • Señala la identidad de quien posee los objetos. Además de enseñarle a nombrar cosas, personas o situaciones, debe aprender poco a poco a relacionar esas entidades entre sí. Así su lenguaje abarcará más conceptos.
  • Pon música de ritmo marcado y estribillos repetitivos y canta con él. Es un gran juego, igual que leerle cuentos sencillos y dejar que él termine algunas palabras.
  • Haz partícipe a tu hijo de las conversaciones de la familia. Es importante hablarle aunque no entienda todo lo que está sucediendo. Los niños saben mucho más de lo que los adultos creemos, comprenden las cosas antes de que sepan decirlas. Mucha gente no sabe que algunos de los posibles retrasos en el lenguaje de los niños pequeños tienen que ver con una situación de exclusión en las conversaciones.
  • Juega a esconder y encontrar objetos.
  • Aunque suene gracioso oír al niño hablar con su lengua de trapo, no le respondas de manera infantil. Con eso sólo lograrás que tarde bastante en darse cuenta de su error. Cuando diga una palabra mal debes enseñarle la forma en que se dice correctamente. Sólo así irá aprendiendo.

Por: Daniela Rojo.

Asesora: Esperanza Aguilar, logopeda.

Fuente: Revista digital Ser Padres.

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA RUTINA DEL RECIEN NACIDO EN NAVIDADES


No solo el bebé está en un periodo de adaptación, tú también te estás haciendo a dos novedades: tu hijo y los cambios de tu cuerpo. El posparto puede resultar muy cansado y es probable que no estés en disposición de participar al cien por cien en los acontecimientos familiares de las Navidades.

Mejor en casa ajena

  • Si organizas las celebraciones en tu hogar, tendrás que encargarte de los preparativos (con el esfuerzo añadido que supone).
  • Además, si no te encuentras con ánimos de seguir la juerga a una determinada hora, te será muy difícil sugerir a tus invitados que se vayan.
  • Lo más sensato es que vosotros acudáis a casa de alguien, ya que así os podréis retirar con más facilidad cuando lo creáis oportuno.
  • Tu hijo debe hacer lo mismo que si estuviera en casa. Ahora que estás conociéndole y ayudándole a establecer sus ritmos, es esencial mantener sus rutinas de alimentación y sueño y procurar que se cumplan unos horarios más o menos regulares.
  • En estos días de fiesta el bebé debe seguir la rutina que tú hayas establecido con él: el baño, la cena y a dormir. No hay problema en que le acuestes en el cuco del cochecito en lugar de en su cuna.
  • Es importante que no esté en la misma habitación que el resto de la familia, sobre todo si hay fumadores, y que cuando le toque la toma vayas tú al cuarto donde se encuentra el pequeño y le des el pecho tranquilamente.
  • Quizá algún familiar te pueda tachar de exagerada o extremista, pero si permites que el bebé se excite mucho, quien pasará una mala noche al llegar a casa serás tú.

Autor: Gonzalo Pin Arboledas, pediatra y experto en sueño infantil.

Fuente: Revista digital Ser Padres

lunes, 13 de diciembre de 2010

JUEGOS Y ACTIVIDADES PARA HACER CON LOS NIÑOS EN NAVIDAD.

La navidad es una época mágica para los niños. Todo les llama la atención: el árbol, las luces, el belén, los villancicos... Por eso, os proponemos unas actividades para que disfrutéis en familia durante estas fiestas. Aunque veáis pequeños a vuestros hijos, son capaces de participar en ellas, disfrutar, aprender a trabajar en grupo,.. estaréis estimulando su inteligencia, y serán recuerdos imborrables de su infancia...

1. CADENETAS PARA EL ÁRBOL DE NAVIDAD.

- Cogemos hojas de papel o cartulina dorada o del color que nos guste y las cortamos en tiras de unos 25 cm.
- Doblamos una tira como si fuera un anillo y la pegamos.
- Pasamos la siguiente tira por el anillo y la cerramos con pegamento.
- Así continuamos hasta que alcancemos la longitud deseada.
Si el niño es muy pequeño, puede ir dándonos las tiras que pondremos, eligiendo el color. Si es más grandecito, puede ayudarnos a poner pegamento.
Seguro que le encantará ayudarnos a colocarla en el árbol o en la chimenea.

2. CUENTOS DE NAVIDAD.

¿Tenéis la costumbre de leer todas las noches un cuento juntos?. Os proponemos una serie de cuentos de Navidad que le ayudarán a conocer la historia de la Navidad. Existen muchos más, por supuesto, ¿por qué no hacer una pequeña salida a la librería o a la Biblioteca para elegir juntos el que más nos guste a todos?
3. LA CARTA A PAPÁ NOEL O LOS REYES MAGOS.
Para los niños que no saben escribir, esta carta es la ideal. Podemos coger los catálogos de juguetes de los comercios y verlos con los niños. Luego recortaremos los que elijan y con su ayuda los pegaremos en una hoja. Los Reyes Magos estarán encantados de recibir una carta tan especial como esta.
4. ¡ A MONTAR EL BELÉN!
Montar el Belén es una de las actividades más divertidas de las fiestas: sacar las figuritas de sus cajas, hacer el rio, colocar los pastorcillos y animalitos...
Podemos comprar figuras de plástico de un tamaño apropiado para los niños pequeños que no puedan ser tragados por ellos. Los niños se lo pasarán en grande toda la Navidad cambiando las figuritas de sitio:... ahora todos al rio a bañarse.... ahora todos a la casita del niño Jesús.... tendrán juego para rato.
Evidentemente no podemos ponerles un Belén de los de "solo mirar"... eso será cuando sean más mayores...
5. HACEMOS GALLETAS DE NAVIDAD.

Te proponemos una receta de galletas de mantequilla muy sencilla que se prepara con algunos ingredientes básicos como mantequilla, harina, huevos, azúcar, sal y agua y que queda perfecta.

Y lo mejor de todo, queremos que las hagas con tus hijos. A los peques les encantará preparar su propia merienda con ayuda de mamá y más si son unas divertidas galletas caseras.

Se lo pasarán genial en la cocina, ese gran laboratorio que todos tenemos en casa, amasando, envueltos en harina y azúcar.
Utilizad unos cortapastas navideños y tendréis unas bonitas galletas navideñas.

RECETA:
Ingredientes...200 gr. de harina, 100 gr. de mantequilla, 2 huevos, 50 gr. de azúcar, una pizca de sal, 1 vasito de agua.
Mezcla bien todos los ingredientes y forma una masa homogénea, sin grietas. Forma una bola y déjala reposar en la nevera una hora. Después saca la masa y comienza a masarla con un rodillo.
Es importante amasar con harina en la encimera para que la masa no se pegue. Debe quedar una plancha de un centímetro de grosor, más o menos.

Recorta las galletas de diferentes formas usando moldes cortapastas. Colócalas en una fuente de horno con papel vegetal.

Antes de hornearlas, píntalas con huevo y espolvorea azúcar glas por encima. Hornéalas 15 minutos a 200 grados.

Saca las galletas del horno, deja que se enfríen sobre una rejilla y adórnalas al gusto de los niños.

Hay muchos adornos comestibles con los que personalizar tus galletas: bolitas de chocolate, purpurina comestible, fideos de colores, frutos secos...

Para decorarlas, mezcla una clara de huevo batida a punto de nieve con azúcar glas al gusto. Para la pintura de frutas añade a la mezcla anterior zumos o colorantes alimentarios y pintar las galletas con un pincel.

Puedes decorar tus galletas derritiendo una tableta de chocolate de postres con un poco de mantequilla y un chorrito de nata líquida. Cuando la mezlca esté tibia, baña tus galletas.

Unta las galletas en mantequilla ablandada, espolvorea sobre ellas azúcar glas o azúcar mezclado con canela o cacao en polvo... ¡Lo que tú elijas!

jueves, 9 de diciembre de 2010

LA FIESTA DE NAVIDAD EN LA ESCUELA

La esperada Fiesta de Navidad suele coincidir con el último día de clase, antes de las vacaciones. Esa jornada todo es alegría en la escuela infantil, se cantan villancicos, se tocan instrumentos y todos comen dulces navideños.

La fiesta de Navidad es una excusa perfecta para que los peques puedan aprender a hacer cosas divertidas:

¿En qué consiste la fiesta?

Villancicos

A los pequeños les encanta entonar canciones navideñas y jugar con zambombas y panderetas. Además, les resulta muy enriquecedor porque trabajan al mismo tiempo el ritmo y la expresión corporal.

Decoración

A los niños les divierte y emociona decorar el aula junto a su educador. A veces se pide colaboración a las familias para que cada niño aporte algo.

Los padres también pueden ayudar a adornar la clase: colocar las bolas, el espumillón, las luces, etc.

Desayuno compartido

Siempre enseñamos a los niños a compartir sus juguetes, ahora, en esta ocasión, compartiremos el desayuno. Un aula, invita a otra. Ser generosos, hacer amigos, compartir.

La fiesta de Navidad para bebés

A los bebés es mejor preservarles de estos festejos ya que tanta actividad les pone nerviosos y solo sirve para alterarles.

También es preferible dejar al margen de las celebraciones multitudinarias a los niños de hasta un año o año y medio.

Los chiquitines no deben llevar disfraces que les encorseten ni gorros exagerados que les abriguen demasiado, porque en las clases hace bastante calor.

Lo que hay que evitar para que el niño disfrute de la función de Navidad

NO debemos obligar al niño a disfrazarse si no quiere. Si le apetece, conviene no pintarle la cara en exceso (su piel es muy delicada) ni tapársela con máscaras que le agobien.

NO debemos asustarles. Si somos nosotros los que nos vamos a disfrazar, podemos hacerlo delante de ellos para que vean poco a poco la transformación. Es importante que que puedan reconocernos incluso disfrazados.

NO hay que dejar a su alcance bolsas de plástico. Podrían usarlas para ponérselas en la cabeza simulando que son caretas, con el grave riesgo que esto conlleva.


¿Qué aprenden los niños en la Fiesta de Navidad?

Las fiestas en la escuela infantil no solo cumplen un objetivo de ocio y celebración, en ellas también se trabajan aspectos de un alto contenido educativo.

Trabajo en equipo

En todos los preparativos es necesario trabajo en equipo y mucha cooperación. Llevar a cabo actividades de este tipo en la primera infancia es primordial para que los niños aprenden a ayudarse entre todos para conseguir un objetivo común. No son juegos competitivos, se trata de hacer cosas todos juntos y no unos contra otros. La meta se consigue gracias a la suma de los esfuerzos de todos los niños.

Manualidades

Construyendo guirnaldas, murales o gorros de Papa Noel, aprenden a trabajar con una finalidad concreta. Cortando, pegando o pintando desarrollan sus habilidades de manipulación, la coordinación ojo-mano y la capacidad para seguir instrucciones. También mejora su atención ya que, por ejemplo, para hacer las máscaras de los Reyes Magos tendrán que observar y ajustarse a un modelo.

Juego simbólico

Tanto en los preparativos como en la propia fiesta, mientras juegan a disfrazarse y a ponerse en el lugar del otro, están potenciando su capacidad de simbolización. Y también la memoria, pues para hacer de pastores o de corderitos tendrán que conjugar el juego con sus conocimientos previos. Otra ventaja de los disfraces es que fomentan la comunicación tanto con los demás como consigo mismos.

Expresión

Tanto en los preparativos como en la fiesta en sí, se ponen en marcha todo tipo de lenguajes (y no solo el oral). La expresión musical es básica para cantar, seguir ritmos con el cuerpo, tocar instrumentos o no perder el paso en el baile. La expresión corporal es la base de los ensayos y de la puesta en escena de la función de Navidad o fin de curso.

Por: Alicia Herranz, psicopedagoga.